CHIGNAHUAPAN: UN PUEBLO MÁGICO

El pueblo de Chignahuapan se encuentra  situado en la parte norte del estado de Puebla, aproximadamente a 100 kilómetros de la capital poblana, muy cerca de Zacatlán, su nombre proviene del Náhuatl y su traducción aplica como “Los nueve cuerpos de agua”; para algunos autores existe  otro concepto que aplica también a este nombre, los antiguos habitantes de esta y otras regiones prehispánicas, sabían que cuando una persona fallecía  por enfermedad no relacionada con agua o por muerte natural, se debían cruzar nueve mundos o pruebas para llegar al Mictlán, Chignahuapan era uno de estos mundos por los que se debía atravesar.

Este pueblo es famoso por su pan de higo y nuez, que han hecho desde la época virreynal, además por sus magnificas esferas navideñas, se llegan a fabricar varios cientos de miles cada año, de este lugar también es originario el rey del humorismo blanco don Gaspar Henaine Pérez, mejor conocido por muchos como “Capulina”, se dice que éste peculiar personaje ayudo en la restauración del kiosco estilo neomudéjar que se encuentra en la plaza de armas del municipio y es el único en todo el país que está completamente construido con madera y con una fuente en su interior. El kiosco que inició su construcción a principios de 1871 y se finalizó en noviembre del mismo año, dispone de una plataforma elevada sin muros, su techo se sostiene por columnas, se encuentra abierto por todos sus lados y contiene 8 faroles.

Este municipio cuenta con diversos hoteles muy pintorescos con tarifas bastante accesibles directamente en la laguna de Chignahuapan o también cerca de las aguas termales sulfurosas; la laguna de Chignahuapan o Almoloya, se encuentran a pocos minutos del centro, en sus márgenes podrá ver a gente del pueblo pescando con cordel, se puede rentar también una lancha para dar un paseo relajante o simplemente hacer un día de campo en sus orillas.

A principios de los años 60s, el escultor poblano José Luis Silva, por instrucciones del padre Idelfonso Illescas Pichardo, inició la construcción en madera de cedro de la Virgen de la Inmaculada Concepción, cuya altura alcanza los doce metros, siendo la más grande obra de este tipo bajo techo de América Latina, además su corona esta bañada en oro, esta monumental escultura fue iniciada en la parroquia del Santo Apóstol Santiago, quien es el patrono del pueblo, y poco a poco fue trasladada hasta la basílica, hasta que se completo la obra después de varios años.  Una anécdota curiosa sobre esta escultura, es que en el diseño original, el niño Dios no tenía la paloma con la que ahora cuenta, se dice que esta paloma se posaba en su mano todos los días, sin importar que hicieran los trabajadores para ahuyentarla, por lo que decidieron integrar una paloma en la mano del niño Jesús. La virgen puede ser visitada más de cerca  accediendo a unas escaleras del lado izquierdo de la escultura y tocar sus pies, para sentirse más cerca del Virgen. La basílica donde se encuentra la inmaculada fue bendecida por los obispos de Puebla, Tlaxcala e Hidalgo y en la entrada de la misma, existe una copia del vaciado de la cara de la Virgen para poder apreciarla mejor. En la parte posterior de la Basílica se puede apreciar una obra impresionante de la Inmaculada, pero construida de mosaico europeo, esta imagen también fue iniciativa del padre Illescas, inaugurándose en 2009.

En el  centro, la Iglesia del Santo patrono del pueblo Santiago Apóstol es una construcción que data del siglo XVI,  se cuenta que la primera parroquia fue consumida en un incendio y la actual parroquia fue levantada sobre los cimientos de la anterior, agregando el arte barroco indígena, saturado de imágenes y muy colorido. La torre de construcción mas reciente contiene el reloj centenario, creación de Alberto Olvera, quien es fabricante de relojes monumentales, el primer reloj monumental fue comprado por Chignahuapan en 1919.

Aproximadamente a 10 kilómetros del pueblo hacia el noreste, encontramos una zona boscosa donde se ubico la primera central hidroeléctrica del país, nos referimos al Salto de Quetzalapan, donde se puede apreciar una caída de agua de aproximadamente 200 metros de altura. En este lugar se puede pasar un día de campo con la familia o simplemente admirar el bello paisaje que se nos ofrece, también cuenta con tirolesa para aquellos con espíritu aventurero. Se puede bajar a pie a la cascada, pero se debe hacer con precaución, pues existen más de350 escalones para bajar, los cuales durante el regreso a la cima se tornan muy pesados. A mitad de este camino, se encuentra una vieja casona, donde podemos ver las instalaciones de la antigua hidroeléctrica, una vez en el fondo, la vista se regocija con el paisaje de ver esta impresionante caída de agua. En la población de Llano verde, también perteneciente al municipio de Chignahuapan, se encontraron restos de un colmillo de mamut, lo que agrega más sitios interesantes para visitar en esta comunidad.